Esa ciudad gris se parece al mundo cuando dejamos de ponerle corazón a lo que hacemos. Por suerte todavía quedamos locos plantando cara a la nada por un poco de verde. Me alegra que alguien leyera tu nombre, Manu.
Así es. Para mal este mundo está en su totalidad dirigido por engendros sin alma, deshumanizados, siniestros y oscuros como el mundo que intenté reflejar en ambos textos.
Gracias por tus palabras, Sanja. Pasa una buena semana 💪🏻🫂😀
Manu, esta segunda parte tiene algo más oscuro y más honesto que la anterior. Aquí ya no hay épica del viaje, hay desgaste y eso se siente.
Me ha impactado mucho la idea de que cada viaje deja residuos. Es una metáfora muy potente de lo que nos pasa cuando abrimos demasiadas puertas en la vida como decisiones, versiones, etapas y no cerramos ninguna del todo. Algo siempre se queda atrás o nos lo llevamos dentro.
El encuentro con tu yo de nueve años es brutal, no suena a nostalgia, suena a ajuste de cuentas y esa frase de no viajas tú solo, nos arrastras contigo me parece el núcleo del relato. Cada decisión adulta también mueve al niño que fuimos.
Y el cierre que alguien te recuerde fuera como única forma de volver, ahí hay una reflexión muy fina sobre identidad y pertenencia. No existimos del todo si nadie nos nombra.
Es un relato inquietante, pero maduro. No busca impresionar, busca remover.
Esa ciudad gris se parece al mundo cuando dejamos de ponerle corazón a lo que hacemos. Por suerte todavía quedamos locos plantando cara a la nada por un poco de verde. Me alegra que alguien leyera tu nombre, Manu.
Así es. Para mal este mundo está en su totalidad dirigido por engendros sin alma, deshumanizados, siniestros y oscuros como el mundo que intenté reflejar en ambos textos.
Gracias por tus palabras, Sanja. Pasa una buena semana 💪🏻🫂😀
😮💨 La vi cerca…
Gracias siempre por estar, Jan🫂🫂🍀
Espero que estés teniendo una buena semana 😃
Manu, esta segunda parte tiene algo más oscuro y más honesto que la anterior. Aquí ya no hay épica del viaje, hay desgaste y eso se siente.
Me ha impactado mucho la idea de que cada viaje deja residuos. Es una metáfora muy potente de lo que nos pasa cuando abrimos demasiadas puertas en la vida como decisiones, versiones, etapas y no cerramos ninguna del todo. Algo siempre se queda atrás o nos lo llevamos dentro.
El encuentro con tu yo de nueve años es brutal, no suena a nostalgia, suena a ajuste de cuentas y esa frase de no viajas tú solo, nos arrastras contigo me parece el núcleo del relato. Cada decisión adulta también mueve al niño que fuimos.
Y el cierre que alguien te recuerde fuera como única forma de volver, ahí hay una reflexión muy fina sobre identidad y pertenencia. No existimos del todo si nadie nos nombra.
Es un relato inquietante, pero maduro. No busca impresionar, busca remover.
Muy buena continuación 👏
Darío, tu respuesta es la precisión quirúrgica de un cirujano literario.
Agradezco tus palabras😃🫂🍀
Muchas gracias por tu reconocimiento a mis palabras y me alegro mucho que te hayan gustado 😀
Sigue escribiendo y compartiendo para que lo disfrutemos 🙌